Estrés
El Estrés es una respuesta de sobre-activación que genera nuestro organismo como recurso frente a ciertas situaciones vitales que exigen un esfuerzo considerable para la persona. Experimentar cierta dosis de estrés puede resultar positivo, pues consigue que nuestro rendimiento se eleve, especialmente ante determinados retos o ante tareas complejas, pero si el estrés es intenso y demasiado sostenido en el tiempo puede acarrear problemas físicos y psicológicos.
El estrés deja de ser adaptativo cuando no encontramos una causa externa que justifique su mantenimiento, o cuando las situaciones no acaban nunca de resolverse y provocan que los síntomas del estrés no remitan, impidiendo que el organismo se recupere y vuelva a su línea base de descanso, desde donde poder afrontar la vida con serenidad.
El grado de estrés experimentemos dependerá de:
- Las características de la persona y su fe en las capacidades propias
- El apoyo social y afectivo con que se cuente
- Las características de la situación estresante
Una situación es estresante cuando:
- Amenaza nuestra seguridad física o psicológica
- Atenta contra nuestros principios éticos y valores fundamentales
- Exige sobre-esfuerzo
- Obliga a elegir entre dos caminos imposibles; toma de decisiones
- Pasa mucho tiempo sin que acaben de solucionarse
- Se caracteriza por una complejidad de elementos que no controlamos.
Ver otros problemas y trastornos psicológicos
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