Gestalt

Gestalt
La corriente de Psicología Gestalt surge a mediados del siglo XX, fruto de una profunda crítica social frente a una sociedad alienada e hipócrita, donde los roles sociales y la rigidez de los comportamientos inscriben a las personas más en lo que “deberían de ser” que en lo que realmente son, sienten y necesitan.
Luego la primera semilla del espíritu fundacional gestáltico se basa en una protesta por la forma en que la sociedad va alejando al individuo de su verdadera naturaleza.
El fundador de la Gestalt, Fritz Perls, fue uno de los discípulos de Freud, y recoge gran parte del legado de su maestro, sin embargo, una de las diferencias u originalidades que aporta Perls, consiste en trabajar con las personas en el presente; en el “aquí y el ahora”
POSTULADOS GESTÁLTICOS:
EL AQUÍ Y EL AHORA
No es necesario viajar hacia las instancias más remotas de la memoria para comprender, pues es en el presente donde uno actualiza las neurosis y los traumas. Es nuestro ambiente más cercano el que nos despierta un sentir que viene de lejos; el que tuvo una madre poco empática se sentirá herido en el presente cada vez que alguien no lo perciba con precisión.
Lo que la Terapia Gestalt defiende es una interacción psicoterapéutica donde se dé más cabida a la experiencia vivida, en el aquí y el ahora, que en una intervención basada solo en el recuerdo, por lo que se la suele definir como una aproximación fenomenológica, experiencial y existencial.
EL AMBIENTE
No solo es importante lo intra-psíquico y el estudio profundo de los mecanismos internos de funcionamiento, sino que además la persona ha de ser entendida y contextualizada en su medio ambiente y en sus circunstancias.
TÉCNICAS
La psicoterapia Gestalt se caracteriza por la enorme creatividad en sus intervenciones terapéuticas y por la gran propagación de sus técnicas, que han trascendido hasta áreas como la psicopedagogía, la escritura creativa o el teatro, por su capacidad para explorar los diferentes aspectos humanos de cada uno y las diferentes polaridades de la personalidad.
Las técnicas gestálticas son muchas y variadas y están diseñadas con la intención de promover la conciencia en la persona sobre todo el abanico de emociones y acciones por las que pasa sin darse cuenta. Casi todos los mecanismos de defensa que usamos están automatizados, cumplen la función de evitar algún sentimiento o necesidad, y se basan en una interrupción de la experiencia presente en curso.
MECANISMOS DE DEFENSA
Los mecanismos de defensa están ahí por algo y fueron una respuesta inteligente del organismo en un momento dado de nuestra vida, por lo que se merecen un respeto y un reconocimiento. Es mejor aliarse con el mecanismo de defensa que perseguirlo, es mejor permitirse la libertad de seguir usándolo, aunque de manera más consciente, pero sin pelearse con él para que desaparezca. Cuando uno es intelectualizador o fantasioso es más fácil que ese mecanismo de defensa se relaje y deje espacio a una experiencia nueva cuando uno no lo confronta.
MEJOR EL CÓMO QUE EL PORQUÉ
El por qué nos lleva a la intelectualización y no es desde ese sitio desde donde se promueve un proceso creativo de cambio y una sanación de la neurosis. En Gestalt importa más el cómo, es decir, cómo me siento, cómo hago, cómo reacciono. El cómo es una experiencia organísmica y vivencial que facilita más la integración e incluso la comprensión, que tratar de entender solo desde la cabeza. En realidad gran parte de nuestra intelectualización es un mecanismo de defensa para evitar sentir, desear o hacer. El por qué llega cuando nos fijamos en el cómo.
CONSTRUCCIÓN DE HIPÓTESIS
La psicoterapia Gestalt se inscribe en el paradigma humanista de la psicología y apuesta por ir más allá de los síntomas para desentrañar las causas profundas que provocan el malestar o la patología en la persona.
ACEPTACIÓN PERSONAL
Perls llama huecos de la personalidad a los puntos ciegos que las personalidades neuróticas se empeñan en no ver. Aquel que no es consciente de sus aspectos menos deseables y de sus introyectos siempre se sorprenderá a sí mismo en plena expresión de ellos.
Durante la terapia Gestalt esos aspectos que no queremos ver se van haciendo figura en la conciencia para poder ser integrados. En la medida en que la psicoterapia avanza y la persona recupera autoestima estos aspecto son aceptados y van modificándose de forma natural.
EL TRABAJO PERSONAL DEL TERAPEUTA
Muchos describen el proceso terapéutico gestáltico como un viaje de descubrimientos personales (todo viaje por la vida es agridulce) donde el/la paciente es acompañado/a en el camino, por un profesional.
Este es uno de los motivos por los que el terapeuta gestáltico es entrenado para mantener el espacio terapéutico desde la limpieza que implica el no meter sesgos personales, creencias, introyectos, ni juicios, por lo que el terapeuta Gestáltico ha de pasar por una larga terapia personal antes de sentarse en su sillón frente a otra persona.
Si un proceso terapéutico, como decíamos, es un viaje, está claro que nadie puede acompañar al otro más allá de donde él mismo haya llegado.
FISIOLOGÍA
La toma de conciencia del cuerpo facilita enormemente este proceso de descubrimientos durante la terapia. El cuerpo nos habla constantemente a través de sus síntomas; tensiones, cefaleas, respiración…tras los cuales se esconden mensajes (sobre cómo estamos, qué nos pasa, qué necesitamos) que muchas veces no sabemos escuchar.
Los procesos psicológicos no pueden separarse de los fisiológicos, pues cada uno contiene elementos del otro, de manera que aunque no podemos reprimir los instintos y las necesidades en sí mismas, si podemos, y de hecho hacemos, interferir en las señales interrumpiendo el proceso en transcurso, impidiéndonos así llevar a cabo la acción apropiada para satisfacerlos.
Para poder satisfacer nuestras necesidades es necesario el concurso del mundo, pues sólo mediante la interacción del organismo y el ambiente se completan las gestalts. De hecho, ningún individuo es autosuficiente, y únicamente puede existir en su campo ambiental.
LOS ASUNTOS PENDIENTES
Una Gestalt es un proceso de integración de la experiencia. Una Gestalt puede estar sanamente cerrada, asimilada, o haber quedado abierta, sin resolución. Este sería el caso de un asunto pendiente, por ejemplo, con alguien de nuestro pasado, con una necesidad personal que quedó sin cubrir, con algo que nunca se acabó de asimilar…en definitiva, con una Gestalt que no acabó de cerrarse.
HUMANIDAD
Cada persona constituye un ser único y diferenciado que construye la interpretación de su realidad de manera libre y creativa.
El ser humano posee una capacidad innata de regulación y resolución de los problemas, por lo que la labor del terapeuta gestáltico consiste en encontrar los chinarros del camino, y desatascar la rueda que mantiene congelado el potencial creativo de la persona.
INTEGRACIÓN PERSONAL
La Psicoterapia Gestalt busca la integración del individuo como ser total y completo, frente a la división en partes que hasta entonces se mantenía. El todo es algo más que la suma de las partes y la identidad es una experiencia compleja y unificada.
Centro de psicólogos en Madrid especializados en psicoterapia gestalt

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