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Distorsión de la Realidad

Distorsión de la Realidad PsicologíaLa distorsión de la realidad es uno de los mecanismos de defensa en el que la persona presenta una visión desajustada de si misma y/o los acontecimientos. La Psicología del Yo clasificó este mecanismo dentro de los problemas narcisistas, debido a la dificultad de estos sujetos para representarse actos propios que fisuren su auto-imagen.

No se debe confundir la distorsión de la realidad con la disociación, que suele producirse durante los episodios psicóticos, ni con las tentativas conscientes de producir engaño.

 

 

 

Mecanismos de Defensa




Negación

Mecanismo de defensa de la NegaciónEn el mecanismo defensivo de la negación el individuo ignora o rechaza aquella realidad que le resulta indigerible, y que de reconocerla le obligaría a tener conciencia de sus emociones y en ocasiones a tomar alguna acción al respecto.

Un ejemplo de negación se dio durante el holocausto nazi, sobre todo al principio, cuando en muchas ciudades gran parte de la población observaba perpleja las chimeneas humeantes de “las fábricas”

En las familias donde se cometen transgresiones (robos, abuso sexual…) contra sus miembros también es frecuente encontrar este mecanismo de defensa que, paradójicamente, no defiende gran cosa.

Mecanismos de Defensa




Mecanismos de Defensa

Mecanismo de DefensaLos Mecanismos de Defensa del Yo son estrategias, a menudo inconscientes, cuya función es la de preservar la intimidad y la auto-imagen. Los mecanismos de defensa fueron propuestos por primera vez por Sigmund Freud (1925), pero fue su hija, Anna Freud (1973)  la que profundizó en ellos realizando la primera clasificación sistemática.

La paradoja de los mecanismos de defensa es que, aunque su uso es protector, consiguen que la conciencia se estreche y se imposibilite un mayor conocimiento de la persona o se busquen otras estrategias creativas de actuación.

Según la psicología del Yo los mecanismos de defensa pueden ser clasificados según cuatro criterios: Narcisistas, neuróticos, maduros e inmaduros.

Mecanismos Narcisistas:

  • Proyección: Consiste en colocar en el otro lo que en realidad es propio.
  • Negación: Se trata de desconfirmar directamente una realidad que resulta obvia.
  • Distorsión de la realidad: Atribuirse cualidades exageradas a uno mismo o a los demás.

Mecanismos Inmaduros

  • Regresión: Despliegue de comportamientos de una etapa anterior.
  • Hipocondríasis: Despliegue de fantasías sobre la idea de haber contraído una enfermedad sin ninguna base real.
  • Fantasía: Construcción mental idealizada de una persona o situación que sirve para compensar una realidad contraria.
  • Somatización: Expresión emocional a través de una respuesta fisiológica.
  • Conducta pasiva agresiva: Mostrar agresividad de forma encubierta.
  • Conducta impulsiva: Evita que la persona se pare a reflexionar sobre los aspectos y motivaciones de su comportamiento.

Mecanismos Neuróticos:

  • Control: Necesidad de evitar todo cambio ambiental y personal.
  • Aislamiento afectivo: Disociación entre los elementos cognoscitivos y emocionales.
  • Racionalización: Invento de explicaciones para justificarse a uno mismo.
  • Disociación: Alteración temporal de las funciones de integración de la conciencia.
  • Formación Reactiva: Sustitución de comportamientos, pensamientos o sentimientos que resultan inaceptables por otros diametralmente opuestos.
  • Represión: Expulsar de la conciencia pensamientos y deseos.
  • Intelectualización: Desconexión de la emociones desde el intelecto.

Mecanismos Maduros:

  • Sublimación: Canalización de los deseos hacia otra actividad.
  • Supresión: La persona evita intencionadamente enfrentarse pensar en problemas, deseos o experiencias que le reportan malestar.
  • Ascetismo: Retirada voluntaria de las situaciones que producen gozo.
  • Humor: Utilizar el sarcasmo y la ironía frente a los problemas.

 

Los mecanismos de defensa son estrategias para interrumpir el curso de las vivencias presentes y los sentimientos asociados a estas vivencias. En algunos casos estas estrategias defensivas del Yo sirven para garantizar la supervivencia. ¿Podría un niño de dos años que ha perdido a la madre enfrentarse a sus emociones? Parece evidente que si ese niño no fuese capaz de interrumpir su dolor emocional mediante cualquier mecanismo de defensa, probablemente entraría en una situación depresiva de riesgo.

La naturaleza parece haber dispuesto diferentes maneras para proteger el organismo de lo inaceptable, como cuando interrumpimos la respiración al paso por un estercolero, cuando nos tapamos los oídos ante un estridente ruido, o cerramos los ojos de repente evitando un fuerte destello de luz. De la misma manera, protegemos nuestra emocionalidad frente a lo desagradable,  como cuando no queremos reconocer algún aspecto de nosotros mismos que fisura el auto-concepto que nos habíamos construido. La cuestión es “¿ojos que no ven corazón que no siente?” Si, pero, como dijo Newton «ignorar la fuerza de la gravedad de nada le sirve a un tipo que se cae desde un quinto piso»

La Psicoterapia Gestalt propuso técnicas para promover la integración de esas zonas de nosotros mismos que no queremos ver, a menudo asociadas a emociones de las denominadas negativas, como la ira, la frustración, la envidia…En el momento crítico en el que la emoción va a aparecer usamos el mecanismo de defensa que nos desconecta del sentimiento, el pensamiento, el deseo…Y nos marchamos del presente, nos dormimos, intelectualizamos, fantaseamos, y rápidamente acude a ayudarnos la neurosis salvadora.

Debido a la automatización de los mecanismos de defensa resulta difícil abandonar el hábito de su uso, pese a que como contrapartida nos congelen en el tiempo en referencia a ciertos aspectos madurativos.

F.S.Estaire

La clasificación en estos cuatro criterios (inmaduros, narcisistas, neuróticos y maduros) para reunir los diferentes mecanismos de defensa propuestos por la psicología del Yo es de los autores Hartmann, Kris y Loewenstein, 1946, 1949.




Proyección

Proyección DefiniciónLa proyección es un mecanismo de defensa que la persona utiliza para evitar hacerse cargos de pulsiones, deseos, afectos y características propias, que no se quieren reconocer por ser consideradas inaceptables, y porque de reconocerlas como propias lesionarían la imagen auto-construida que mantiene la persona sobre si misma. Así pues, durante una Proyección, el individuo coloca en el otro lo que en realidad le es propio.

 

Ejemplos de proyección:

Proyección afectiva: Decimos que Pepito nos odia cuando en realidad somos nosotros los que sentimos aversión por Pepito.

Proyección de una necesidad: Atribuimos al otro una necesidad que en realidad es nuestra, como cuando la mamá arropa al hijo cada vez que ella tiene frío, o le damos al otro lo que nosotros necesitamos, por ejemplo un consejo.

Proyección emocional: Cuando decimos hoy la tarde está triste.

Proyección de rasgos propios: Un padre grita a sus hijos de dos y tres años: Vosotros sois unos egoístas insoportables




Mecanismos de defensa Narcisistas

Mecanismos defensivos Narcisistaslos mecanismos de defensa narcisistas son estrategias que sirven para separar a la persona de su emotividad. Según Theodore Millon, la personalidad narcisista suele ser optimista y su estado de ánimo boyante, siempre y cuando hayan conseguido establecer un entorno que no amenace de forma significativa su sentido de superioridad.

El narcisista no se cuestionará a sí mismo mientras mantenga bien establecidas sus cogniciones de auto-glorificación. Sin embargo, tras ese caparazón se esconden profundos sentimientos de vacío interior, que afloran cuando el medio ambiente o los acontecimientos amenazan destruir su imagen idealizada.

Entre los mecanismos de defensa que utiliza para excluir de la conciencia los sentimientos disfóricos y reprimir las emociones se encuentran:

Este último mecanismo de proyección es muy común, debido a la dificultad que presentan estas personas a la hora de aceptar en sí mismas cualquier sentimiento o característica que fisure o haga tambalear la auto-imagen que se han representado de sí mismos.

La Personalidad Narcisista emplea muchas de sus energías en excluir de su conciencia todo tipo de emociones y sentimientos desagradables, escapando una y otra vez de la realidad fantaseando, racionalizando para evitar sentir, y proyectando en el otro todo aquello que no es capaz de aceptar en sí misma.

Estas estrategias defensivas suponen, por un lado, una forma de seguir siendo alguien que creen ser, evitando así enfrentarse a los sentimientos de angustia y a una crisis de identidad. Pero por otro lado también representa una servidumbre ya que, al ser automatizadas, no dejan mucho espacio para el cambio, ni para la posibilidad de seguir conquistando nuevos territorios de maduración y relación.




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